Sevilla ya huele a caballo, a pista recién regada y a ganas de celebrar lo nuestro: el Pura Raza Española. Arranca hasta este domingo una nueva edición de SICAB, el Salón Internacional del Caballo, y con él llega esa mezcla entre emoción, tradición y orgullo que solo este evento consigue despertar. Cada noviembre, el Palacio de Congresos se transforma en una especie de pequeña ciudad ecuestre donde todo gira en torno al PRE: sus criadores, sus jinetes, sus historias y, sobre todo, sus caballos.
Cuesta creer que SICAB naciera casi por necesidad, allá por 1991, cuando la peste equina obligó a suspender concursos y mover cielo y tierra para mantener viva la actividad ganadera. Lo que empezó como una solución improvisada terminó convirtiéndose en la feria monográfica más importante del mundo dedicada a una sola raza. Hoy en día, para cualquier amante del PRE, venir a Sevilla en estas fechas es casi una peregrinación obligatoria.
A lo largo de la semana, las naves se llenan de acentos de todas partes, de ganaderos que llevan generaciones criando la misma línea, de jinetes que afinan los últimos detalles antes de entrar en pista y de aficionados que se saben de memoria cada apellido ilustre del catálogo PRE. Hay stands comerciales, espectáculos nocturnos, presentaciones, pero el centro de gravedad es siempre el mismo: los concursos que determinan quiénes serán los campeones del año. Ganar en SICAB no es solo un título; es dejar huella en la genealogía de la raza.
Y en medio de ese ambiente tan especial llega uno de los momentos más esperados: la Kur de Gran Premio. La música sube, las luces bajan un poco y el PRE hace lo que mejor sabe: llenar la pista. La expresividad, la cadencia, la facilidad para “bailar” con su jinete… La Doma Clásica en SICAB tiene un aura distinta, quizá porque aquí se mezcla el deporte con la emoción de ver a un caballo que forma parte de nuestra cultura e historia.
SICAB no es solo un concurso, es un relato vivo. Es la historia de una raza que lleva siglos representándonos y que sigue creciendo, transformándose y demostrando que su elegancia encaja igual de bien en una pista de morfología que en una final de Gran Premio. Es una semana para mirar al PRE con orgullo, y para que quienes lo ven desde fuera entiendan por qué en España hablamos de esta raza con tanto cariño.
Muy pronto, en Horse TV.